Soy ingeniero civil, magíster con diplomado en dirección BIM para proyectos. He trabajado en proyectos industriales entre USD 100 y 1.000 millones, en sectores donde el dato decide el resultado: minería, energía, construcción industrial. La raíz de la pérdida del rubro no son las herramientas — es la arquitectura de los datos. Cada equipo escribe en su propio idioma. El contexto se fragmenta antes de llegar a quien decide. La decisión llega tarde al proyecto.
El proyecto industrial es transversal por naturaleza — planificación, calidad, costos, adquisiciones, administración. Cada área opera con sus propias herramientas, equipos y formas de medir. Lo que construyo es la infraestructura que las conecta: automatización, IA aplicada e ingeniería de datos que hacen viajar la información entre disciplinas, en lugar de quedarse en entregables. Quien decide ve el estado actual de la obra, no el del reporte anterior.